BIENVENIDO

Es maravilloso el mundo de las ideas

miércoles, 8 de marzo de 2017

En un día como hoy

En un día como hoy, lejos de celebrar -porque no creo que haya algo que celebrar- quiero reiterar contigo: mi amiga y compañera; mi responsabilidad y compromiso para construir un mundo más equitativo, justo y solidario; para construir una sociedad que, lejos de observar distinciones raciales o de género, entiende que la única forma de prosperar es generando una relación sinérgico-simbiótica entre hombres y mujeres. Porque al final del día, todos somos seres humanos buscando el mismo fin: conquistarnos a nosotros mismos con un corazón lleno de amor y felicidad. 

Así que, en un día como hoy, no te felicito: me comprometo contigo. 

Gracias por ser y compartir. 

Con cariño y admiración.

8 de Marzo de 2017., Día Internacional de la Mujer


Alfredo Matinezz Pizano


miércoles, 15 de febrero de 2017

Caleidoscopio




En paráfrasis de Julio Cortázar, la vida es un cronopio.

Pareciera que la vida es un eterno buscar. Nacemos, crecemos e imaginamos el sentido de la vida; buscamos orden en el desorden, clasificamos lo inclasificable y anhelamos lo que esta fuera de nuestro alcance; ¿Acaso es todo tan complicado?

No considerado esta última cuestión una certeza, creo que aún en el caos se puede encontrar tranquilidad y sabiduría: es solo mediante el contraste que todo adquiere mayor o menor significado. 
La alegría es tal cuando se compara con el sufrimiento; sabemos que es blanco en función del negro; la abundancia con la escasez; el amor y el desamor.

Cada decisión es una variable que nos aleja y nos acerca. Cada movimiento plantea una situación distinta, así que, con cada decisión, haz que la vida cuente.


La vida a través del caleidoscopio: nada es más simple, no hay otra norma, nada se pierde, solo se transforma. 


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lunes, 30 de enero de 2017

Absurda dicotomía


La siempre presente y absurda dicotomía de lo políticamente correcto y la honestidad que raya en la imprudencia. Sin que necesariamente pueda existir una ganadora, ¿Es preferible una a la otra?

No es una cuestión moral ni ética, mucho menos normativa; en lo que a mí respecta, es un tema de pragmatismo.

¿Es incorrecto decir aquello que debe decirse solo porque el decirlo signifique atraer ciertas represalias, incomodidades y cierto grado de encono?

¿Es preferible callar aquello que debe decirse solo por mantener cierto grado de armonía? ¿No sería acaso esta armonía una falacia?: ¿No es acaso la verdad liberadora?

Llamar a la prudencia es lo que dirían ciertos dogmáticos.  Sin duda es verdad que cierto grado de auto-censura permite mantener una sociedad cohesionada; las verdades, crudas y directas solo son asimiladas por mentes preparadas. De no era si las personas no postergarían, pues sería entendido que a pesar de todo y bajo cualquier circunstancia, siempre es mejor saber. Aunque ese conocimiento no sea el que esperemos o deseamos.

No hay verdades absolutas; no hay mentiras sin cierto dejo de verdad.

En mi caso, ¿Qué prefiero? ¿Vivir una falacia o sentir el dolor de la verdad? Mientras escribo pienso; pensar es el primer paso, así pues, esa es mi decisión.

Caminemos.