En paráfrasis de Julio Cortázar, la vida es un cronopio.
Pareciera que la vida es un eterno buscar. Nacemos, crecemos
e imaginamos el sentido de la vida; buscamos orden en el desorden, clasificamos
lo inclasificable y anhelamos lo que esta fuera de nuestro alcance; ¿Acaso es
todo tan complicado?
No considerado esta última cuestión una certeza, creo que aún en el caos se puede encontrar tranquilidad y sabiduría: es solo
mediante el contraste que todo adquiere mayor o menor significado.
La alegría
es tal cuando se compara con el sufrimiento; sabemos que es blanco en función
del negro; la abundancia con la escasez; el amor y el desamor.
Cada decisión es una variable que nos aleja y nos acerca.
Cada movimiento plantea una situación distinta, así que, con cada decisión, haz
que la vida cuente.
La vida a través del caleidoscopio: nada es más simple, no
hay otra norma, nada se pierde, solo se transforma.