BIENVENIDO

Es maravilloso el mundo de las ideas

miércoles, 19 de febrero de 2014

FOREVERALONE

En  esta  experiencia  tan  tenaz  y  exasperante  por  el  supuesto  día  más romántico  del 
año, surgen a mi mente infinidad de preguntas motivadas por las observaciones que, 
sin haber sido demasiado meticulosas dada la obviedad en la  que se presentaron  los 
eventos, no dejaban lugar a dudas sobre algo tan peculiar. Es decir, no es nuevo para la 
mayoría  de  las  personas  el  sentimiento  de  soledad,  auto-exilio  y  en  algunos  casos 
amargura  disfrazada  de  autosuficiencia.  Vivimos  en  un  mundo  donde  nos  encanta 
fingir que somos lo que no somos, sentir lo que no sentimos o vivir lo que no vivimos. 
Ahí  están  las  eternas  publicaciones  en  facebook  que  relatan  santo  y  seña  de  las 
actividades diarias de las personas; que si salí a correr, que si fui de compras, que si fui 
a comer, que si estoy con tal o cual persona; y si, en algunos casos si es eso lo que está
pasando,  aunque  considero  que  a  menudo  no  se  cuenta  la  totalidad  de  la  historia. 
¿Qué nos motiva a compartir con los demás lo que estamos haciendo? ¿Qué nos hace 
decirle a cualquiera que pueda tener acceso a nuestra información lo mal o lo bien que 
no sentimos? ¿Es realmente una muestra de amistad, en presentación de fraternidad 
abierta  o  será  acaso  la  búsqueda  de  aceptación  y  reconocimiento  por  la  vida  que  se 
lleva?  En  la  primera  existe  plenitud  de  vida,  es  decir,  existe  el  sentimiento  de 
satisfacción,  una  satisfacción  compartida  con  las  personas  que  se  ama,  en  cuyo  caso 
ese  amor  es  compartido  directamente  con  las  personas,  razón  por  la  cual  no  habría 
necesidad  de  publicar  dado  que  esas  personas  ya  lo  están  sintiendo.  En  la  segunda 
opción,  al  publicarlo  es  una  acción  desesperada  por  tener  aquello  que  se  anhela,  a 
modo de necesidad no satisfecha.

Esto,  mis  queridos  4  lectores,  no  necesariamente  es  cierto,  es  una  mera  suposición, 
pero sigamos con este supositorio.

Una  de  las  frases  más socorridas  durante  los  últimos  tiempos,  que  al  parecer  está a 
punto  de  convertirse  en  estado  civil  dada  la  magnitud  e  impacto  social;  es  la 
famosa FOREVERALONE esto, para mis queridos lectores que como yo, no dominamos
ni   el   mal   español,   significa -por   siempre   solo-.   Quien   la   utiliza   sin   duda   se 
siente regocijado por  un  sentimiento  autocompasivo,  anhelando  con  su expresión un 
poco  de atención, comprensión y  hasta  un  grito  desesperado  de  soledad.  Bueno, 
tampoco  exageremos,  tal  vez  se ríe de  si  mismo  de  su situación actual,  donde  al 
parecer  no  encontrara  pareja  ni  participando  en  una  rifa.  Sin  embargo,  siendo  tan 
recurrente  la expresión,  me  parece  absurdo  que  haya  tantos  foreveralone habiendo 
tantos foreveralone. Es decir, ¡solo júntense!

¿Por  qué  estamos  solos  (o  nos  sentimos  solos)  habiendo  más de  6  mil  millones  de 
personas  en  el  mundo?  Además de  la  respuesta  obvia  de  que  hay  personas  que  ya tiene pareja; existe un número más que importante de personas dispuesta a pasar la 
vida  entera  a  nuestro  lado,  el  punto  es  que  realmente  no  se  quiere,  o  no  se  está
dispuesto.  Si  quieres  ser  realmente  un  foreveralone,  ¡adelante!  es  todo  un  estilo  de 
vida;  pero  si  no  lo  quieres,  entonces  deja  de  contarte  historias  y  comienza  a  vivir  la 
historia que quieres.

IDEALISTA
Uno de los grandes problemas de las sociedades actuales, corrección, de las personas 
actuales.  Es  tener  esa  imagen  de  la  persona  perfecta,  esa  persona  que  estamos 
esperando  aparezca  mágicamente  frente  a  nosotros  entre  olor  a  flores  y  una  brisa 
recorriendo  nuestro  cuerpo  cual  rosita  de  guadalupita.  Tristemente  las  cosas  no 
funcionan así, y en este sentido debo decir que  no somos tan culpables, recalco, tan 
culpables. En cierta forma si las personas mueren esperando a la persona ideal es por 
dos razones fundamentales. Si la mujer espera al hombre ideal, la culpa es de Disney, 
si el hombre espera a la mujer ideal,  la culpa  es de Playboy. En ambos casos, no hay 
que esperar, hay que vivir con lo que hay, y creo que lo que hay es maravilloso.

EXIGENTE
Generalmente nos llenamos de expectativas. Que si los ojos de cierto color, que si el 
cabello, complexión física, la forma en la habla o como se comporta. Nos llenamos de 
ciertas  cualidades  que  debe  de  cumplir  la  persona  amada;  a  tal  grado,  que  cuando 
estamos  en  circunstancias  para  conocer  a  alguien,  no  nos  damos  la  oportunidad  y  el 
placer   de   convivir   y   compartir   el   momento   con   alguien.   Por   el   contrario, 
intercambiamos  palabras  con  el  checklist  en  la  mano  verificando  si  este  sujeto  de 
estudio en cuestión, cumple con los requerimientos; y lo que es peor, no hay margen 
de  error.  Es  decir  que  si  falla  en  uno,  falla  en  todo.  No  digo  que  este  mal  saber 
exactamente lo que quieres, mi argumento gira en torno a no darse la oportunidad de 
aprender  cosas  nuevas  y  ver  la  vida  desde  otros  puntos  de  vista,  tener  nuevas 
perspectivas.

MIEDO
El escudo mágico de la estabilidad es el miedo. A menudo escuchamos las palabras de 
que -Solo(a) estoy bien, estoy mejor. Sin mencionar que por dentro se escucha un grito 
desesperado  pidiendo  auxilio,  pidiendo  ser  rescatado  de  este  sopor  de  tristeza 
extrema.  Sin  embargo,  nos  llena  de  miedo  reconocernos  débiles  y  susceptibles  al 
escrutinio público. A veces no es fácil compartir, y específicamente, compartir tiempo, 
espacio,  el  corazón,  cariño,  amor.  Son  sentimientos  y  posturas  emocionales  que  nos 
hemos  obligado  a  considerar  como  elementos  que  debemos  de  recibir,  no  de  dar, porque  al  dar  podemos  salir  lastimados.  Como  siempre,  hay  que  comprender  que  el 
riesgo siempre existe, pero al final hay que decidir l amanera en la que queremos vivir. 
Ocultándonos  al  mundo  que  está destinado  y  que  conspira  por  nuestra  felicidad;  o 
salimos a comernos el mundo, compartiendo lo que somos y viviendo plenamente. Es 
una cuestión de decisión.

PREJUICIOS
Eso  no  está hecho  para  mí.  He  escuchado  alguna  vez  este  comentario  al  hablar  del 
amor, la amistad o la felicidad. Incluso otros comentarios como -ella no es para mí- o -
no es lo que estoy buscando- como siempre, realizando juicios de valor aun antes de 
conoce y darse la oportunidad. Nuevamente estamos ante un enmarañado marco de 
pensamientos  motivados  por  el  miedo  y  los  pensamientos  idealistas  sin  percibir  la 
realidad en toda su magnitud. Primero nos quejamos por hacemos nada para tener lo 
que queremos y después nos quejamos por no tener lo que queremos y después nos 
deprimimos porque pensamos que estamos solos por culpa de la vida y el destino sin 
darnos  cuenta  que  la  conspiración  del  universo  para  generar  FOREVERALONES  en 
realidad        es        una cuestión personal        que        se        resuelve        de        forma 
personal, debería ser ALONEFORMYDECISION.          Dejemos          de          pensar          y 
solo pongámonos a   amar.   (No   de   forma   literal,   o   en   realidad   sí,   lo   dejo   a 
su consideración mi querido lector.

---

Si,  sé  lo  que  deben  estar  pensando  mis  querido  cuatro  lectores,  -oye,  eso  de  estar 
solos es un chiste, una forma amena de reírnos de nuestra situación- Sé que así es, no 
me lo tienen que decir, no me tienes que convencer. Solo espero que de verdad te lo 
creas tu mismo.

Como  dijo  el  poeta  Thomas  Merton,  El  amor  es  nuestro  verdadero  destino,  no 
encontramos  el  significado  de  la  vida  por  nosotros  mismos,  lo  encontramos  con 
alguien más.

miércoles, 17 de julio de 2013

Paradigma de la cultura financiera

Hace algunas semanas estuve inmerso en una  reunión con ex compañeros de universidad, ahora llamados colegas, y en medio de una platica de chistes y anécdotas lance una pegunta tajante y directa a mis dos amigos, ¿En que vamos a invertir?, francamente esperaba respuestas que, sin ahondar demasiado en detalles, o aun sin ser asequibles en el corto tiempo, si brindarían un panorama de acción para alcanzar objetivos concretos. Grande fue mi sorpresa al notar que no había comentarios al respecto y que por el contrario, se habían salido por la tangente. Supuse que al calor de la conversación y el sonido de la música mi pregunta no había sido recibida, escuchada o tal vez no la habían tomado en serio, así que formule nuevamente la pregunta obteniendo los mismos resultados. Al final desistí de de establecer ese tema de conversación, infiriendo dos cosas (sin que ambas fueran corroboradas):

1. Por un lado escucharon mi pregunta, sin que se atrevieran a contestarme. Sin embargo lo pensaron y se respondieron a si mismos, proponiéndose investigar sus propias lineas de inversión sin compartir sus inquietudes.
2. La pregunta les causó una impresión desconocida, llenándolos de inquietud, de miedo y aversión.

Francamente, dado mi conocimiento de ambos, me decanto por la opción numero 2.

Los tres somos egresados de la licenciatura en administración bajo el "nuevo" sistema de competencias y orientados a un esquema de emprendedores. En esencia, somos capaces de crear nuevos productos y servicios, estableciendo una organización capaz de desarrollar la óptima comercialización en mercados cambiantes y globalizados. Hago hincapié en "en esencia". Si esto es cierto ¿Por qué entonces el miedo a realizar aquello para lo que nos hemos preparado?  Los puristas me dirán que depende de la aversión al riesgo de cada persona; yo creo que es el vivo ejemplo de una cuestión cultural arraigada en un modelo de educación financiera y empresarial obsoleto.

Recapitulemos un poco. A partir de la invasión definitiva de los españoles en 1521, los pobladores originarios dejaron de ser los dueños de sus tierras y de los factores productivos, para convertirse en obreros de la colonia española. Situación que a la postre, en lo único que ha cambiado es en el dueño de la mano de obra. En estos momentos, ya no somos colonizados bajo el yugo de las armas, sino mediante los grandes consorcios que llegan a determinar la política económica de muchos países, incluido México (no es mi intención discutir elementos del modelo neoliberal, mi argumento va por otro lado).  Razón por la cual, seguimos dependiendo de las dádivas extranjeras sin que logremos sujetar las riendas de nuestro propio desarrollo; sin ser paternalistas, pues este es un mundo globalizado.

A través de los años, no se ha adoptado un esquema de desarrollo integral, que permita la generación de nuevo conocimiento, tecnología y de capital humano capaz de hacer frente a los retos del país. Por el contrario, el sistema sigue empeñado en actuar consecuentemente a los movimientos del mercado global, convirtiéndose en simple proveedor de mano de obra calificada incapaz de jugar con el sistema para dejar de ser obrero y convertirse en empresario.

Las instituciones de educación superior de cierta forma están haciendo su tarea,  adecuando los programas de estudio hacia formas flexibles de pensamiento; brindando las herramientas necesarias para desarrollarse en el mercado laboral actual, pero también enfocándose a la generación de habilidades empresariales que permitan la instauración de negocios propios. Sin embargo, esta sigue siendo una postura reactiva y no propositiva. ¿Qué es lo que pasa? Se pueden tener todas las herramientas necesarias, el conocimiento, las habilidades etc. pero lo que impide crecer y tomar acción sigue ahí. El problema es cultural, estamos llenos de miedos, fobias, aversión al riesgo; estamos inmersos en paradigmas que nos obligaron a creer y que nos convencimos de que eran ciertos. Fuimos educados bajo el esquema de: nace, crece, estudia una carrera, consigue un trabajo estable con buenas prestaciones y vive de tu pensión. Este esquema pudo haber funcionado en los periodos de la postguerra plagado de mucha incertidumbre, pero no ahora en un mundo que cambia vertiginosamente.

No se puede seguir arraigado en modelos educativos que no expanden los horizontes de las posibilidades y que solo se limitan a afrontar posturas mediáticas que permitan mantener el nivel de control dejando de lado el desarrollo integral. Usando metáforas, al hambriento no se le da comida, se le enseña a pescar. Al pobre no se le da dinero, se le enseña a invertir los 3 o 4 pesos que pudieran sobrar.

Mis detractores podrán argumentar ¿Qué pasa con la pobreza extrema? pues bien, si es necesario complementar con acciones mediáticas, peo es eso, ¡mediáticas!, el problema se ataca de fondo al implementar políticas de integración, acercando a éstas personas los elementos necesarios de subsistencia.
La gente ha creído que si nació pobre debe morir pobre y eso es falso. El objetivo financiero de la vida no es trabajar arduamente de sol a sol todos los días hasta morir. Vamos paso a paso, como dice Robert Kiyosaki en su libro "el cuadrante del flujo del dinero" (en modo resumido, palabras mas palabras menos): consigue un empleo (ahorra), invierte en tu negocio, autoempleate en tu negocio, vive de tus rentas. Simple, sencillo y tajante, pero para hacerlo, es necesario vivir sin miedos, con un cambio cultural y de educación financiera. Es momento de hacerlo, antes de que se nos vaya el camión.


ANEXO
A modo de anexo, y sin pretención de dogma alguno me permito compartirles dos ejemplos de educación empírica, observados por mi:
1. Sujeto A es un niño que a menudo recibe dinero de sus padres y familiares, éste niño en lugar de comprar algún dulce, lo gasta en "maquinitas" de dinero (por cierto estos aparatos deben estar regulados por la comisión de juegos y sorteos; algo que no ha sucedido, es un tema aparte) y no es que este a favor de estos aparatos, tampoco en contra, solo es una herramienta que se puede usar. Pues bien, sujeto A, ya sea por suerte o habilidad, gana mas de lo que pierde, sin embargo, solo utiliza una base para apostar, y las ganancias las guarda. Si la base con la que comenzó el juego, la termina perdiendo, no apuesta las ganancias, al dia siguiente vuelve  a recibir dinero de sus padres y vuelve a apostar, sin poner en riesgo las ganancias. A veces gana, a veces no, pero acrecenta su patrimonio. Al paso del tiempo, con las ganancias se compra unos tenis.
2. Sujeto B es otro niño que se maneja en una dinámica parecida, recibe dinero de sus padres y familiares. El dinero lo gasta en la "maquinita" de dinero, de igual forma por suerte o habilidad (aunque comienzo a creer que la maquinita no funciona muy bien) llega ganar mas dinero. Sin embargo, todo lo vuelve a gastar en la maquinita, hasta perder todo. Y pide mas dinero a sus padres quienes le vuelven a dar, siguiendo con la misma dinámica descrita, constituyendo así un circulo bastante vicioso.
En ambos casos podemos tomar cosas. ¿Quien esta bien y quien mal? es aquí donde entra la guía y formación financiera. Aparentemente el sujeto A actúa de mejor manera, pero esta incompleto. Tiene una base de inversión solida, pero las ganancias las gasta en pasivos (tenis) en lugar de acrecentar la base de inversión y maximizar ganancias, o invertirlos en otros activos que diversifiquen la inversión. Sé que algunos  me dirán que solo son niños, que no entienden esta jerga; es cierto, pero no perdamos de vista el objetivo. No pretendemos que sean eruditos de las inversiones de niños, sino que aprendan a gastar sin tener miedo de hacerlo.
Por otro lado, podría suponerse que el sujeto B hace mal las cosas al gastarlo todo, nuevamente nuestro análisis esta incompleto. El sujeto B no tiene miedo de invertir, es capaz de quedarse si un solo peso para dulces con tal de maximizar sus ganancias, es una persona que crece sin aversión al riesgo, sin embargo, se debe instruir también haciendo hincapié en que el dinero no llega por si solo, con tan solo pedirlo, tambien se genera y se maneja; se aprender a gastarlo.

martes, 30 de abril de 2013

Mexifausto y el pacto del "diablo"

Aún recuerdo la pesadilla atroz que vino a  mi cuando escuche aquellas palabras del demonio "Pacto por México". Discúlpenme mis queridos tres lectores que detente tales palabras para describir tal aberración (ya sé que me quedo corto). La democracia, los acuerdos, la implantación de reformas no se logra con "pactos";  se construye con voluntad política, que no es lo mismo.

El camino al infierno esta lleno de buenas intenciones, un pacto lo único que detenta es la posición de aceptar lo que se venga, entendiendo que sea cual sea lo propuesta, "es siempre lo mejor para México". Y debe de serlo, al estar inmersos en un pacto, se entiende por antonomasia que se esta hablando entre caballeros, los cuales están siempre en la búsqueda de lo que es mejor para todos, es decir, todos tienen el mismo objetivo. Pues bien, a primera instancia (o por encimita), todo parecería perfecto, las fuerzas políticas dominantes están convergiendo en acuerdos; si, aparentemente esta bien, pero en mi mundo pesimista, no lo es del todo.

Toda reforma integral , fundamental e importante, (y que se aprecie de serlo), debe ser precisamente eso, integral e incluyente. Un pacto te lleva a aceptar las propuestas sin ninguna discusión, es decir, se acepta sin poner en tela de juicio la argumentación expuesta, aún y cuando pueda ser perfectible (como seguramente lo es, todo lo es), pero no se debate porque están todos inmersos en un pacto; mas que pacto, para mi eso es un complot (eso si es un complot). A diferencia del "¡¡estate quieto!!" que significa el pacto, la voluntad política (que es de lo que deberían estar empapados los políticos) es una cosa completamente distinta.

A mi parecer no deberían existir los pacto, no debería haber firmas ni acuerdos preestablecidos. Te preguntaras ¿Por que?, por la simple y sencilla razón de que la mayoría de los diputados y senadores fueron elegidos vía voto popular, y en campaña (lo hayan dicho o no) se comprometieron a buscar las reformas y a establecer las leyes que México necesita, es decir, ya existe un compromiso, no con el resto de los partidos, sino con el pueblo que representan. Así pues, el objetivo de todos ellos es el mismo, están comprometidos a sacar las reformas que se necesitan. Argumentaras entonces, "el pacto se convierte en una herramienta para la búsqueda de acuerdos" !falacia flagrante!, vuelvo a una argumentación anterior, lo que se necesita es voluntad política, es decir, las postura no es "Acepto lo que dices, voto a favor, porque confío en esto" no, eso es una postura suicida, las postura correcta es "estoy dispuesto a debatir todo que propongas, desde un punto de vista objetivo". Son posturas distintas, aunque la segunda provoca un poco de miedo, porque entra en el terreno de la discusión. Pero es precisamente lo que se necesita, discutir propuestas, todas las propuestas, sin complejos, sin prejuicios; y si es lo mejor, se acepta; si no lo es, se perfecciona, para eso es el debate. Esto, mis queridos tres lectores, es la única forma de garantiza que las leyes aprobadas son integrales e incluytentes, y que no tienen sesgos partidistas.

Disculpen ustedes mi sospechosismo, pero ¿Qué se puede esperar de pactos dictaminados únicamente entre las 3 fuerzas políticas mas importantes del país? Si el pacto es lo que "es", ¿No deberían estar incluidas todas las fuerzas políticas? Con este "club de tobby" lo único que se logra es tener leyes a modo, es decir, adecuadas a los intereses de los miembros del pacto, y esto es sumamente peligroso. Porque en estricto sentido, estas fuerzas están determinando lo que es "mejor" para México (sin poder que alguno que los contrarreste). Mejor ¿En base a que?. ¿Mejor para quien? No hay información relevante respecto al pacto, y sí es tan importante, debería fluir la información de lo contrario lo único que demuestran es un grupo excluyente, lo cual atenta contra los principios democráticos que rigen la labor parlamentaria.

Si bien la suma de esfuerzos y consensos hace la diferencia a la hora de lograr reformas, debemos recodar que la democracia no se construye con pactos. Las políticas integrales no nacen de acuerdos, nacen de las diferencias. El debate publico complementa las ideas centrales, las cuales son siempre perfectibles; no hace falta un "Pacto por México", hace falta voluntad política.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Nuevo nuevo dia


¿Quieres acompañarme en un viaje? Te invito a andar conmigo por los espacios imposibles, a reconocer aquello que ha estado vedado para los ojos distraídos. No entablaremos comunicación a lo desconocido, pues cada uno de nosotros tiene un bagaje que nos define y que de cierta manera, nos condiciona a actuar de la manea en que lo hacemos. Pero por un segundo pensemos que todo aquello que sabemos, realmente no existe, y que a partir de este momento cobran sentido las palabras de Locke, y el día de nuestro nacimiento es hoy; tabula rasa, despierta, no hay pasado, solo presente y futuro.

¿Qué harías si todas las acciones que te han traído hasta aquí no existieran? ¿Actuarias distinto? La vida en el eterno devenir. Esto tendría sentido si piensas que la vida comienza cada mañana y culmina cada noche, es decir, cada día seria una oportunidad para hacer de ti aquello que quieres ser. Y afortunadamente es así, no se necesita una máquina del tiempo para rehacer o deshacer aquello que salió mal. Aunque pensándolo bien, esta postura seria un tanto pesimista, sólo nos estaríamos enfocado en aquello que hemos hecho mal. Lo hecho, hecho esta, sin que podamos deshacerlo. Dejemos de pensar en lo malo y concentrémonos en lo bueno, tenemos toda una vida para hacerlo; después de todo, cada día es una oportunidad.

Aun así, me permito admitir que si pudiera, me gustaría volver al 8 de agosto de 2005, tal vez sea nostalgia, pero es la única fecha a la que me gustaría volver. Sin embargo, ahora estoy aquí, casi 8 años después, reinventando mi vida, inventariando mi pasado, ordenando mi presente y poniendo en perspectiva mi vida. Después de todo, ¿Qué sería de nosotros, si no somos capaces de reflexionar sobre la vida misma, sin poner las cosas en perspectiva, sin poner en balanza los anhelos y los recuerdos? La experiencia es esa forma extraña de llamar a los errores y malas decisiones; y sin embargo experiencia implica vivir, con todos los éxitos y fracasos (aunque en mi caso creo que hay más fracasos), de cualquier forma, sigo viviendo, y creo que a final de cuentas, eso ya es ganancia. Este es un nuevo día, tabula rasa, nuevo, nuevo, nuevecito.

(Perdón, de verdad perdón, pero hoy amanecí simple) como diría la tigresa del oriente, “hoy es un nuevo amanecer”.
J

miércoles, 16 de enero de 2013

La paradoja

La vida se ha vuelto tan fácil. Y ahora resulta que todo el mundo tiene la razón. En otros tiempos, los sabios se regocijaban en su ignorancia, ahora parece que los ignorantes se refugian en la sabiduría. Debo admitir sin animo de soberbia, que no se nada nada, y lo poco que creía saber, solo ha servido para dos cosas, las cuales mencionare con gusto:

1. Una cosa siempre te lleva a otra.
2. Al final, siempre vuelves al principio.

El conocimiento no termina en mi, y disto mucho de filosofar cosas congruentes, pragmáticas o por lo menos con algún gramo de sentido. Sin embargo, considero de lo mas fructífero manifestar opiniones con argumentos lógicos y empíricos  basados horas de observación de eventos, sudoración de ideas y transpiración de conclusiones. El conocimiento no se esconde en el "clic" de google, ni las amistades se encuentran en el face, ni la vida se vive youtube.

La vida no es tan fácil como parece, peo tampoco tan complicada. Una cosa te lleva a la otra, así que, solo sigue viviendo, porque al final, volverás al principio; pero no seras el mismo, seras mas sabio y al mismo tiempo mas ignorante, pero estarás bien. ¿Por que lo se? (corrección, ¿por que lo intuyo?), porque el principio de todo, es aquel ultimo momento en que sonreíste con felicidad plena; volverás a ese lugar, a reconciliarte contigo mismo.

"Vivir es un trabajo de tiempo completo, así que disfruta tus quincenas". AMP

pd. Administrador después de todo.

miércoles, 13 de junio de 2012

Para no morir en la incertidumbre

Claro que se puede dar paso sin huarache, pero, para hacerlo, es necesario ser capaz (y aceptarlo como tal) de soportar las inclemencias del camino. Recuedo haber leido alguna vez, en alguna parte y en algun lugar que no recuerdo por alguna extraña razon (y digo extraña no por desconocimiento, sino por ser rara, es decir, no esperaba leerlo en lugar que lo lei... es por eso que decidi omitirla de mi memoria... aunque, si lo pensamos bien, creo que fue infructuosa mi acometida dado que en este momento en que escribo lo que lei, ya me acorde donde lo lei, pido disculpas a mis 3 lectores porque no reproducire el lugar y las circunstancias en donde ocurrio este gran evento(¡ni tanto!)), asi pues aquella aseveracion rezaba de la siguiente manera "quien asume es porque no se atreve a preguntar, y quien pregunta, es porque no se atreve a asumir". Excusez-moi mis queridos lectores que un acto de infinita vanidad, comparta con ustedes mi experiencia (no es muestra de sabiduria, es dato anecdotico); la seguridad sobre el porvenir, premisa basica de la vida misma, impregnada de pragmatismos convertidos en paradigmas que nos resultan  utilitarios y al mismo tiempo son un lastre del cual dificilmente podemos separarnos.

No me mal interpretes querido lector, mi lucha no es contra la posicion radical de no querer asumir y siempre preguntar, es decir, nada del ciento volando, mejor tener el pajaro bien agarrado entre las manos, cual amor idolatradao, idilico e imposible; y sin embargo, balsamico. Mi argumento radica en la no posicion del asumir, y no preguntar. Si bien es cierto que es mejor estar seguro de las cosas, en ocasiones resulta mucho mas sencillo y practico, dar las cosas por hecho; eso nos ahorra trabajo, esfuerzo, tiempo y demasiadas dudas, intrigas e incertidumbre; dagas mortales y traicioneras cual Efialtes convertido en emisario persa. Asi, justo de esa magnitud es la herida dejada por el incansable y sumamente prolifico trabajo de la imaginacion; que siendo liberada y estimulada por la sin razon, se deja llevar por el camino que a bien, ha decidido que es el mejor.  Sin que por esta razon resulte serlo, pero en terminos practicos, es lo mas sencillo.

¡Voila! lo de siempre, nada nuevo. No es el hilo negro, este trabajo de reflexion no es la cuartilla que cambiara al mundo, es un vistazo a la analogia de la historia del hombre, o mejor dicho, de la historia de los hombres. Grupos de hombres que han decidido aceptar las cosas de manera axiomatica y grupos de hombres que han decidido cuestionarse lo que es verdad y  lo que no es. Asi pues, tanta palabreria expuesta aqui, podriamos resumirla a manera de adagio dogmatico:

"Si tienes dudas pregunta; si lo asumes, que sea con cierto grado de certeza. Decide cual sera tu proceso de reflexion, pero jamas renuncies a la verdad, porque la verdad os hara libres".

martes, 14 de febrero de 2012

El resultado final

Es indescriptible la sensación que se adquiere cuando, como escritor, sabemos que nuestro trabajo es leído. Es en ese momento que nos damos cuenta que las horas dedicadas a la creación literaria ha rendido frutos y que el trabajo no ha pasado desapercibido. Creo que es válido vanagloriarse por el trabajo que se realiza, independientemente de si es bueno o no (es preferible que sea bueno), pero también es válido admirar y reconocer el trabajo de los demás.

Esta historia la escuche por casualidad, se supone que es un chiste, y al final resulta que me reí de nervios al escucharlo, es tan cruda la historia, que es de admirarse la simpleza del clímax, esa forma tan original de descargar la tensión con que se maneja toda la historia. No sé quien sea el autor de este relato, pero debo admitir, que me habría encantado escribirlo y compartirlo con todos ustedes. Lo reproduzco con mis palabras y como lo recuerdo; pido disculpas por cualquier diferencia con la historia original.

“Don Atolon, hombre de avanzada edad, trabajaba desde hace décadas como sacristán en la parroquia del pueblo. Sus dedos callosos por barrer el atrio, y por su constante repicar de campanas al llamar a misa todos los días; ya dolían tanto, que a veces resultaba imposible escribir palabra alguna. Don Atolon disfrutaba mucho de su trabajo, pero la edad y las enfermedades causaban cada vez mayores estragos, por lo que, muy a su pesar, tomó la decisión de jubilarse de tan agotadora labor. Para que el puesto quedara en buenas manos, don Atolon cedió su trabajo a Ramiro, su ahijado de bautizo, y que recién había regresado al pueblo después de que sus padres se mudaron al pueblo vecino. Ramiro no pasaba de los 20 años, se había casado apenas hace seis meses y estaba ávido de trabajar para poder solventar los gastos de su familia. Así pues, don Atolon presento a Ramiro con el sacerdote del pueblo, el padre Manolo, quien era un hombre olvidadizo y simpático, pero que tomaba muy en serio su profesión.

-Ramiro, quiero hacerte un par de preguntas- advertía el padre manolo en la primera plática de trabajo. –necesito que registres todos mis asuntos en la bitácora, no son muchos, pero por alguna extraña razón siempre olvido las cosas- Ramiro, con una expresión compungida y un acento cortado al hablar, contesto al padre manolo – padre… sabe usted que… yo soy muy bueno trabajando, desde siempre he hecho de todo… pero pues… sabrá usted… que pues… no sé leer ni escribir-

-¡¡hahaha!! Menudo problema… hijo, necesito que escribas todas las actividades, debemos llevar un registro, hijo…. Me apena mucho decirlo, pero si no sabes leer ni escribir, no puedes trabajar aquí, lo siento de verdad-

Ramiro se quedo sin color en el rostro, la palabras no salían tan fácilmente de su boca, le temblaban las piernas; se sentía apenado, tristemente bajo la cara y con una expresión llena de resignación, agradeció al padre por haberlo recibido y se disculpo por no poder ser de mayor utilidad.

Así pues Ramiro se fue a su casa, caminando lenta y pesadamente, pensando con cada paso que daba, no sabía que iba a hacer, tenía una familia que mantener y no tenía trabajo, no había forma de subsistir. Las preocupaciones cada vez se hacían mayores, de tal forma de Ramiro sintió la necesidad de fumar. Fue a una tiendita para comprar un cigarrillo, pero no había, fue a otra, pero tampoco había. Ahora desesperado y frustrado, pensó que era realmente lamentable que no hubiera una sola tiendita que ofreciera tan básico servicio; así fue que la iluminación llego a su mente, decidió dejar de buscar un cigarrillo y se dirigió rápidamente a su casa.

Lo recibió su esposa, con aire de sorpresa, pues no esperaba verlo tan temprano de regreso en casa - ¿Qué pasa? ¿Por qué has regresado tan temprano?- pregunto la esposa, de una forma delicada y reconfortante –me han despedido, o mejor dicho, no me han contratado, no sé leer, y el padre necesita a alguien que le ayude con esas cosas- aseveró el compungido esposo, se creó un silencio sepulcral entre los dos. Ramiro estaba apenado, porque desde pequeño le decían que fuera a la escuela y nunca quiso ir; su esposa estaba preocupada, de alguna manera tendrían que sobrevivir. Al final, suspiro profundamente, y pregunto a Ramiro -¿Qué vamos a hacer ahora?- Ramiro la miro de frente, sin duda alguna, tenía la respuesta a esa pregunta, lo había pensado, lo había asimilado, parecía que todo lo había resuelto de camino a casa, posó sus manos sobre el rostro de Alicia (su esposa), y le dijo – tenemos un poco de dinero guardado, vamos a usarlo para poner un estanquillo (pequeña tienda situada dentro de una estructura metálica, a menudo patrocinadas por empresas refresqueras) una tiendita donde vender cosas que le sirvan a las personas que van de paso y que no pueden trasladarse a otro lugar para comprar, es una buena idea- Ramiro platicaba estas cosas a su esposa quien cada vez era más escéptica respecto a la idea que tenía su marido. Al final, decidió apoyarlo incondicionalmente y juntos inauguraron su estanquillo a la orilla de la carretera “la tiendita de Alicia”.

Resulto que fue muy buena idea, las personas pasaban y compraban los productos que ellos ofrecían, y llegaron a tal punto, que estaban en posibilidad de abrir un nuevo establecimiento cerca del pueblo donde vivían antes; así lo hicieron, y abrieron la sucursal de “la tiendita de Alicia”. Tal fue el éxito, que rápidamente comenzaron a ampliar sus locales, la gama de productos, y abrieron varios estanquillos por toda la región. Pronto dejaron de preocuparse por las dificultades económicas, aunque no por esto, Ramiro dejo de ser precavido con la seguridad financiera de su familia. Decidió abrir una cuenta bancaria donde depositar sus ingresos, crear cuentas de ahorro y un portafolio de inversión (él lo dijo en otras palabras, pero era esto lo que quería decir).

Fue al banco, en el cual un ejecutivo le explico de manera amable y detallada todo lo referente a las cuentas que manejaban. Al final, Ramiro quedó convencido de qué era lo que quería, lo expresó al ejecutivo y éste le entrego su contrato.

Ramiro, se quedó mirando tal documento, se puso nervioso, sudaba de las manos, quería hablar, pero las palabras no podían salir de su boca. El empleado bancario pudo darse cuenta de esta situación y comento si había algún problema, a lo que Ramiro, un poco apenado y con la voz entrecortada respondió –discúlpeme usted, pero… tengo un pequeño problema, lo que pasa es que… no sé leer ni escribir- el ejecutivo de cuenta se sorprendió bastante, se reclino sobre su asiento acojinado, levanto las manos y las puso en la nuca. Finalmente recobro la postura y se disculpo por esa falta de respeto. Recobro el aliento y comento con tranquilidad y amabilidad.

– Señor Ramiro, de verdad que es algo increíble, usted, un hombre de negocios, un hombre rico, con un gran potencial…. Alguien como usted, sin saber leer ni escribir, ha logrado todo esto, ¿Pues qué sería usted si supiera leer y escribir? –

-¡¡Seria sacristán!!- contesto de manera tajante el señor Ramiro. “

Fin.

La vida está llena de cambios, llena de oportunidad que debemos aprender a capitalizar. No siempre es fácil afrontar estas situaciones, cuesta mucho trabajo, mucho esfuerzo, es doloroso; pero si impregnamos el esfuerzo necesario las cosas suceden, y aunque veces el resultado no sea el que planeamos desde un principio, lo que obtenemos, puede ser aun mejor. Como yo siempre digo “a veces las cosas no resultan como uno quiere; no significa que este mal, es una oportunidad, de volver a comenzar”.